Vistas de página en total

miércoles, 25 de julio de 2012

Nada ha cambiado


La expectación generada entre medios y afición por ver el inicio de la Liga MX, superó el resultado que se entregó en el terreno de juego. Todo lo que pudimos ver en los estadios y por televisión, fue exactamente igual a lo que sucede cada inicio de torneo, especialmente el de Apertura, después del receso largo del verano.

Pocos goles, poco espectáculo, entradas a los estadios tirándole a malas, y también como es natural, arbitrajes buenos, regulares y malos. Y aunque no me considero calificado para hablar de moda y tendencias de diseño, no puedo dejar de señalar que los uniformes de los jueces mexicanos son los más feos de la última década. ¿Qué pasó con la elegantísima e innovadora combinación de camisa negra, con short y medias en gris? La dejo botando.

Para entrar en materia, vamos a tomar el sendero de la crítica gacha, la que señala y lapida a los de colores (decir de negro ya es medio arcaico, porque casi nunca usan ese tono). Había varios prospectos para llevarse la mención del deshonor esta semana, como Fabricio Morales, que regresaba a arbitrar después de una larga inactividad; Miguel Ayala, uno de los silbantes más limitados del roster de Mancilla; Enrique Santander, el debutante en el bravo partido entre Cruz Azul y Monarcas, y en menor medida Alfredo Peñaloza, que da muchas de cal, por pocas de arena. Todos hicieron sus méritos para encabezar esta lista, que tuvo en Peñaloza al ganador de tan ingrata distinción.

Uno de los criterios para calificar la magnitud del error de un árbitro, es si sus decisiones repercuten en el marcador final, como un penal mal señalado o no señalado, gol en fuera de juego o precedido de una falta, e incluso no dar por bueno un tanto que rebasó la línea de gol.

Dos jueces calificaron para el análisis final de incidir en el marcador. Curiosamente, fue en los partidos de las 5 de la tarde del sábado. Enrique Santander, el debutante en Cruz Azul vs Monarcas, dejó de sancionar dos penales a favor de los cementeros, cometidos sobre Maranhao. No es excusa, ni nada de eso, pero es totalmente comprensible, y hasta cierto punto se esperaba algún error grave del debutante. Lástima, porque no es un buen augurio para su carrera.

Alfredo Peñaloza, sin embargo, se llevó el sitio de privilegio por su actuación en el Corregidora, en la visita de León a Gallos. La primera gran, e incorrecta decisión, es la expulsión del capitán leonés Ignacio González, cuando terminaba el primer tiempo. Es una jugada temeraria, ruda, pero no cumple con los criterios de brutalidad o fuerza excesiva, para ser castigada con expulsión. Es una jugada digna de estar en los videos de instrucción, para señalar la diferencia entre juego brusco, y juego brusco grave.

La acción que da al traste por completo a su trabajo, y lo pone en lo más alto del antipodio, es la jugada en la que Magallón impide lo que sería el empate de Gallos a un gol, jugando el balón con el brazo, en la parte conocida como el “conejo”. Sí es muy rápido, sí es muy difícil de apreciar, pero Peñaloza es internacional, tiene 5 años en Primera División y simplemente no le deben pasar cosas como ésta. Era penal, expulsión y León se quedaría con nueve jugadores. Eso es influir decididamente en el desarrollo del partido.

Afortunadamente, también hay ganadores a los mejores trabajos de la jornada, no me voy a quedar con lo puro malo, sin dejar de apuntar lo bueno.

Jorge Rojas tuvo, o mejor dicho, se hizo un partido fácil en Monterrey, en la visita del América al Tec. Hay que dar crédito a Eduardo Brizio, que en su programa matutino del domingo, mostró que Rojas sólo marcó CUATRO faltas a Rayados y NUEVE a los visitantes. Trece faltas y una sola tarjeta amarilla en un juego de este tipo, es resultado de un acertado manejo del partido, apreciación y mucho criterio para no señalar faltas insignificantes.

Miguel Ortega, en Atlas vs Pumas, tuvo muchísimo más trabajo que Rojas. Fue un encuentro muy dinámico, ríspido, de buen nivel, que le exigió mucho los 90 minutos. Buen control disciplinario, amonestaciones correctas y determinantes, muy bien decididas las jugadas en las áreas y con una excelente condición física. El mejor de la jornada inaugural.

El nivel de los partidos aligeró la chamba de los jueces, por lo que es prematuro hacer un pronóstico de lo que viene en el torneo. Por lo pronto, un fin de semana normal, con dos arbitrajes malos, dos buenos, y el resto aceptables. Nada ha cambiado.

@ReglaCinco

No hay comentarios:

Publicar un comentario